Pandora
Óleo sobre lienzo 116 x 89 cm.

Pandora fue modelada en arcilla por orden de Zeus. Las premisas que impuso el rey de los dioses a este respecto fueron las siguientes: Debía de modelarse una bellísima mujer a la que se insuflaría vida. Los distintos dioses dotarían a la joven de sabiduría, encanto, sensualidad, atributos y adornos estéticos. Así mismo, se incluyeron en su ánimo mentiras y seducción.
La joven iba a ser un regalo envenenado para el hijastro titán de Zeus Prometeo que se había burlado de él en múltiples ocasiones, ya sabemos de la naturaleza vengativa y caprichosa de los dioses en general. Pandora fue entregada a Prometeo, pero con ella iba un recipiente. En un principio fue un ánfora o una jarra pero a partir del Renacimiento se establece la convención de la caja, la caja de Pandora dónde estaban metidos todos los males y los bienes de la humanidad.
Un día la curiosidad de Pandora le hizo abrir esa caja y todo lo que había en ella se escapó dispersándose por el mundo. Aun así la caja se cerró antes de que se escapara también lo último que quedaba en ella, la esperanza. Pandora está ataviada con una corona de rosas y alhelís que simbolizan la simplicidad. La flor elegida para este mito es la adelfa cuyo significado simbólico es la seducción. Se trata de una flor preciosa, muy atractiva estéticamente pero al igual que la protagonista... tremendamente tóxica.

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