Náyade
Óleo sobre lienzo 41 x 33 cm.

Es el nombre que adopta una ninfa de agua dulce. Puede pertenecer a un río, pozo, manantial…, etc. La Náyade habla de pureza y serenidad, la misma que inunda a cualquier persona ante el sonido o la contemplación del agua en movimiento. La flor de nuestra protagonista no podía ser otra que el nenúfar, flor maravillosa que, además de poseer una exquisita belleza, ejerce de filtro natural para el agua a la que purifica eliminando microorganismos nocivos y manteniendo su salubridad.

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